Veinte minutos para lo que alcanza con dos.
Barrer, juntar la basura, sacar el balde, llenarlo, medir el aroma, trapear, secar, lavar el trapo, lavar el balde y guardar todo. Acá: sacás uno, pasás y lo tirás.
Trapo de piso descartable
Enganchás el trapo en el secador que ya tenés, pasás una vez y lo tirás. Sin llenar, sin escurrir, sin trapo criando olor en el balcón.
Ver los packsEnvío gratis desde 3 packs · 30 días de garantía
Lo que realmente te molesta
Barrer, juntar la basura, sacar el balde, llenarlo, medir el aroma, trapear, secar, lavar el trapo, lavar el balde y guardar todo. Acá: sacás uno, pasás y lo tirás.
El trapo de siempre te obliga a escurrir con las manos en agua sucia y lavandina. Con el ojal no las metés nunca: el palo hace todo el trabajo.
Cada trapo va directo al tacho al terminar. El tambor queda para lo que es: tu ropa.
En 3 movimientos
01
Abrís el pouch, sacás uno y lo volvés a cerrar. Los otros nueve siguen húmedos.
02
Lo apoyás en el piso y bajás el secador encima: el palo entra por el ojal del centro y queda firme solo.
03
Cuando terminaste, al tacho. No se enjuaga, no se escurre, no se lava.
Quiénes lo traemos
Impeke no es un producto que salió de una oficina de marketing el mes pasado. Viene de Chile, donde el trapo de piso descartable dejó de ser una novedad hace años y ya es la forma normal de limpiar el piso.
En Argentina la categoría casi no existe todavía. Nosotros somos el equipo que la trae: no lo fabricamos ni lo reetiquetamos, así que te llega el mismo pack que se vende afuera, con su envase original.
Oferta de lanzamiento
Si después de treinta días extrañás el balde, escribinos y te devolvemos la plata. No te pedimos que devuelvas los trapos que usaste.